Rechercher
  • Lorena López Suárez

EL PODER DE LA VIDA SIMPLE.

«La vida verdadera se vive cuando ocurren cambios diminutos» decía el novelista Tolstoi quien, más actual que nunca, nos lanza esta perla de sabiduría en esta era en la que el dinero, construcción ideológica que debería replantearse, parece ser el adhesivo que conecta las relaciones de los unos con los otros, la fuente de competencia humana y el estímulo prioritario para levantarnos cada mañana a trabajar, aun cuando no nos guste lo que hacemos o el lugar en el que trabajamos. ¿Existe otra opción? ¿Tendremos un futuro igual, en la misma sociedad consumista y competitiva que parece insaciable, o retornaremos a un estilo de vida más sencillo, pero más satisfactorio?

Toda nuestra energía se desgasta diariamente obedeciendo al mismo circulo vicioso de ir y venir, bien del trabajo o de las actividades cotidianas, asumiendo que la vida es así... como el ratón que corre en la rueda dentro de su propia jaula.


¿Quién dice que, en vez de trabajar para pagar al intermediario que me trae los alimentos a casa, no puedo ser yo quien viva rodeado de naturaleza, en un lugar más tranquilo, incluso reduciendo gastos, y/o los cultive en mi propio huerto? ¿Quién dice que en vez de trabajar y ganar dinero para luego gastarlo en el pago de una niñera no puede ser la propia madre quien se dedique a cuidar de sus hijos, como sería el proceso natural de la vida?


¿Necesitamos tener una casa perfecta para sentirnos felices? ¿Necesitamos miles de viajes, ropa, productos costosos o de lujos tan solo para acumularlos sin lograr satisfacer el verdadero sentir del alma? ¡Libérate de esas presiones! La felicidad trasciende a los espacios, los objetos o la materia. Somos nosotros quienes le imprimimos amor al lugar en el que estemos y sencillez a lo que utilicemos.


En mi post anterior, sobre las claves para elevar tu energía vital, uno de los tips incluía el de aprender a minimalizar los objetos de la casa, reducir lo innecesario y dar orden a los espacios para atraer vitalidad y elevar tu vibración energética. Es por eso que en este post te doy algunos consejos sobre cómo lograr ese minimalismo, ser capaces de vivir con menos, simplificar tu vida, gastar menos dinero y liberarte de las ataduras económicas para llevar una vida más sencilla y feliz.


1. Toma conciencia sobre qué es lo realmente esencial para tu vida y quédate solo con eso

Según el minimalismo (la nueva tendencia que poco a poco ha cobrado relevancia mundial) la reducción de objetos que no necesitas y el dar orden al espacio en el que vives en realidad proviene de un autoanálisis profundo y de la decisión consciente de deshacerte o desapegarte de todas las cosas materiales que no te benefician porque no las utilizas. Tu casa es un reflejo de tu interior, así que, en realidad, el proceso de depurar lo innecesario de tu vida, es el reflejo de un anhelo interno de darte orden, claridad mental y tranquilidad.


Un buen inicio es simplemente observar todos y cada uno de los espacios de tu casa u oficina personal para darte cuenta si existen elementos viejos, acumulados o espacios que no te inspiren orden o paz. Luego, puedes seleccionar objetos (por ejemplo, la ropa de tu armario, útiles de cocina, de oficina o herramientas) y pregúntate si de verdad los necesitas, si tienen un uso concreto y si los has utilizado recientemente (por lo menos durante el último año), si no es así, lo lógico es sacarlos de tu casa (donarlos a quienes los necesiten, venderlos o tirarlos a la basura si ya no son útiles) porque ellos te están robando energía sin que te des cuenta. Bastará ello para sentirte más ligero y dar rienda suelta a todo un proceso de transformación interior. Además, siempre te será más fácil limpiar, dar orden y encontrar las cosas.



Algo que, además de reducir el polvo, puede ayudarte, es la digitalización de documentos o fotografías. Es una técnica cada vez más usual, incluso en las empresas, para contribuir con el mejoramiento del medio ambiente. También puedes utilizar justo los aparatos de tecnología necesarios. De otro lado, pregúntate si realmente necesitas tener múltiples aparatos como ordenador, teléfono móvil, tablet, ipod y radio. Hoy en día nuestros teléfonos tienen la mayoría de esos servicios haciendo innecesario gastar dinero en más equipos.


Un experimento personal, durante los últimos años de mi vida, ha sido usar tan solo un plato, una taza y un par de cubiertos para comer. Mi cocina no es normal, pero definitivamente es muchísimo más rápida y fácil de ordenar, no me quita el tiempo que antes lo hacía cuando lavaba los trastes acumulados que usaba cada vez que sacaba un plato o una taza distinta cuando comía o iba a la cocina. ¡Pruébalo! Vas a darte cuenta lo simple que se hace la vida.


Recuerda, la imagen de nuestros espacios físicos refleja quiénes somos, la imagen que queremos proyectar y del tipo de ser humano que añoramos ser. Si quieres conocer el interior de una persona, observa su entorno. Bien se sabe que los problemas ambientales que aquejan a este planeta tienen directa relación con la incapacidad de saber cuidar nuestro jardín personal, o sea nosotros mismos.



2. Aléjate de la esclavitud moderna, deja de gastar dinero innecesariamente

Alguien nos ha hecho creer que para ser felices necesitamos una casa más grande, llena de decoraciones lujosas, muchos objetos, actividad constante, muchos amigos, una carrera exitosa, reconocimiento y, por supuesto, mucho dinero para comprar cada vez más y más cosas. Basta con observar Instagram o Facebook para ver la vida escenificada, repleta de lujos, viajes o diversión de muchas personas, mientras los sentimientos de envidia afloran en otros para hacerles creer que sus vidas no son tan espectaculares. ¿Quién nos dice que una vida sencilla no es válida? No obstante, en esta sociedad de consumo, que carcome las conciencias, olvidamos quienes somos y muchos terminan por seguir la corriente, mediante la compra innecesaria de objetos, poniéndose curitas momentáneos para aliviar el dolor de sus propias carencias emocionales.


Por ejemplo ¿Cuántas veces has ido a un centro comercial para comprar algo necesario o solo por placer y resultas saliendo con objetos de promoción o moda que ni siquiera vas a utilizar? ¿Cuántos objetos has acumulado en tu casa muchas veces inservibles o viejos, por miedo a tirar a la basura o donar algo que consideras podría servirte en el futuro? La reducción consciente de elementos físicos te abrirá la puerta a reflexionar sobre un uso más eficaz de tu propio dinero y un retorno amoroso hacia tu ser interior, ese que no necesita de mucho, ni de demostrarlo a otros para vivir intensamente. Gastarás menos mientras vives más simple y pleno.





En mi experiencia personal, durante mis viajes, he observado como cada vez se ha ido reduciendo más y más el espacio en mis maletas. En mis primeras travesías, solía llevar demasiada ropa y comprar souvenirs para mis amigos, familiares o para mí misma. Con el tiempo, me di cuenta que a nadie más que a mi le importaba lo que me ponía a diario. Entonces, comencé a usar ropa repetida y solo el par de zapatos más cómodos para caminar... ¡Bendita libertad! También, me di cuenta que hacer compras para otros me producía estrés, me hacía gastar tiempo y dinero innecesario, así que decidí adquirir objetos únicamente si realmente los consideraba útiles, convenientes y valiosos para alguien más. Al fin y al cabo, el propósito de mis viajes era mi autoconocimiento y el descubrimiento de nuevas culturas, entonces ¿qué tenía eso que ver con las compras y el gasto innecesario de dinero?


Con el tiempo, y conociendo las realidades de otros países, me he dado cuenta que, en esencia, necesitamos muy poco para vivir plenamente. Recuerdo, con particular cariño, a una modesta familia de maestros con quien compartí un par de días en el desierto de Rajastán en la India, no tenían más que una litera para sus dos pequeños, escasas prendas de vestir, un espacio reducido pero eso sí, una serenidad envidiable, una felicidad inmutable y mucho amor para compartir. Ellos, con su ejemplo, me enseñaron que la vida sencilla es significado de plenitud; la gratitud por lo que tenían era mucho más agradable y significativa que las quejas que escucho cotidianamente de personas que, aunque viven en 60 o 100 o hasta más metros cuadrados parecen jamás estar conformes con la vida, pues siempre necesitan más y más objetos.


Observa, los caprichos siempre están a la orden del día. La tentación de comprar lo innecesario, de endeudarse con préstamos o tarjetas de crédito siempre intentará lanzarte a sus redes para luego hundirte en la preocupación, estrés y muchas veces, a vivir sin flujo de caja. Existen muchas opciones para vivir financieramente libre que están tomando fuerza y auge a nivel mundial. Por ejemplo: la permacultura, una nueva visión para aprender a cultivar alimentos propios, aun en espacios reducidos o urbanos; la construcción de casas en materiales como barro o containers al estilo tiny houses, para no depender de grandes constructoras o dejar la esclavitud con las hipotecas o créditos de 20 años para lograr el sueño de tener vivienda propia. Todo esto para darte un abrebocas de formas y estilos diferentes de vida que nos permiten la reducción de gastos o minimalismo financiero. Sé sabio y sabia, es tu decisión enfocarte en lo necesario para vivir en paz y plena conexión humana con conciencia. Rompe las ataduras de la esclavitud moderna y aprende a vivir ligero de equipaje.


3. Minimalízate mentalmente:

La depuración de tu casa o espacio está ligada a tu transformación interna. Mientras ordenas tus armarios, estantes o, en general, tus espacios, en realidad estas ordenando tu mundo interior, tu mente. La depuración mental se traduce en transformar también tu realidad, pues sencillamente tal como pienses así será. Los resultados que logres tener son fruto del orden y tipo de pensamientos que hayas construido.


Minimalizarte mentalmente significa dejar la necesidad de tener razón, abandonar el sentimiento de superioridad frente a los demás, considerar a los demás los autores de tus tragedias, dejar la necesidad de ahogarte en un vaso de agua por problemas que se pueden resolver sin necesidad de tus enojos o pataletas. Reducir mentalmente tus pensamientos negativos, es tanto como tirar a la basura lo inservible de tu casa, sin dramas ni discursos que solo te contaminan de infelicidad. Ordena tu casa y ordena tu mente. Así como quieres ver tu casa externa, así pon en orden tu casa interna.


Siguiendo al novelista, ¿Quieres ver cambios en tu vida para sentirte más libre y feliz? has pequeños actos y pronto sentirás el poder de lo simple. "La vida es sencilla, pero es el ser humano el que se la complica" nos recuerda el rey Salomón en sus famosos proverbios.


Déjame tus comentarios y si te gustó este artículo y crees que es de utilidad para otra persona ¡compártelo!




Sobre la autora:


Lorena López

Disfruto apoyando a las personas a conocerse así mismas, entender cómo trabajar en equipo en el mundo de hoy, a empatizar desde el propósito de cada ser, conectarse con otros y vivir en felicidad. Me encanta servir a otros para que descubran y lleven al máximo potencial su propósito de vida, gestionen sus emociones y habilidades. Coherente con mi propósito de enseñar y compartir lo que he aprendido desde mi experiencia profesional, personal y mis descubrimientos en los múltiples viajes que he hecho desde hace muchos años, he creado el movimiento Conexión Circular, desde el cual trabajo por el desarrollo personal, especialmente de mujeres, y el liderazgo, pues estoy convencida que una persona segura de sí misma, amorosa y que está cumpliendo su propósito es un poderoso líder multiplicador de bienestar en el mundo.














153 vues0 commentaire

Posts récents

Voir tout